
Tienes tantas cosas que hacer; tu lista incluye: llamadas, correos, cobrar facturas, bancos, clientes esperando; llega el punto en el que trabajas más de 8 horas y llegas a casa agotado y con el sentimiento de que no has hecho mucho y los pendientes siguen ahí. Toda esta presión puede incluso mermar tu salud. La solución no es trabajar más, es usar esta presión como un motivador que nos impulse a ser más productivos.
Sentir presión puede ser positivo, siempre y cuando la dirijas de forma adecuada. Míralo desde éste punto: sin presión no hay cambio, no hay movimiento. Imagina una olla de agua, conforme aumentamos la presión del gas el agua comenzar a calentarse y conforme agregamos más presión el agua se mueve más rápidamente, hasta que comienza a evaporarse.
Si nos basamos en este ejemplo, digamos que debes aprender a mantenerte en la temperatura que te haga ser eficiente, que te mueva que te haga lograr y hacer lo que te propones con energía, pero sin llegar al punto en el que explotes por demasiada presión.
Delegar responsablemente
No puedes hacerlo todo tú, si te consideras el tipo de persona que cree que para que las cosas salgan bien, eres el único que puede hacerlas; permíteme decir que te estás privando de un negocio que funcione por sí mismo; y la única manera es que decidas delegar responsabilidades.
Imagina los grandes corporativos, con altos directivos, oficinas multinacionales, ¿lo hacen todo ellos? imposible. Entonces, ¿qué hacen para estar?
Todo está en saber cómo delegar, para hacerlo correctamente se debe tener un procedimiento definido, tómate tu tiempo para definir responsabilidades y sus encargados ideales.
Especifica indicadores de lo que esperas, de modo que la tarea que delegues se haga justo como debe hacerse, por ejemplo en algunos restaurantes se dice que los platillos deben estar en menos de 5 minutos, este tipo de medidores te aseguran que la tarea se haga como tu esperas.
Prográmalo
Estoy seguro que lo he dicho antes, y es un punto importantísimo, lo que no se programa, no se hace. Evita abrumarte y aprende a programar tus actividades, a distribuir tu tiempo para realizar las tareas importantes, agenda en lunes lo que harás en la semana y revísala a diario, no pierdas tu enfoque.
De modo que las actividades que se tienen que hacer se realicen de manera programada, haciendo primero lo más importante, y generalmente esa actividad no es la más placentera ni la más corta, pero si la que más dinero nos dejará o resolverá un problema.
¡Hazlo!
Comprométete contigo mismo. La disciplina al seguir tu programación es clave, de otra manera resultará contraproducente. Dejarlo para después con el pretexto de que no es urgente provocará que tus actividades se vuelvan pendientes eternos y que hagas cada vez más grande esa lista de cosas por hacer.
Siempre habrá cosas fuera de tu alcance, no lo tomes personal. Ningún gran empresario o deportista lo ha logrado a la primera, siempre mantén la determinación y el coraje de afrontar los retos a pesar de que parezcan difíciles y por supuesto siempre contaron con un gran coach que en todo momento les hizo utilizar al máximo su más grande recurso: El tiempo.
Si te interesa saber más contáctanos al correo bdi@actioncoach.com.mx o al tel 4 14 38 20. Permítete sentirte forzado a lograr un objetivo pero, sin perder el equilibrio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario